domingo, abril 22

Vuelvo a ése refugio frente a tus ojos,... estoy aprendiendome enteras las líneas de esta historia y sigo en silencio la transformación de un todo entre nosotros. Aprendí astronomía en el jardin de aquella noche en Cuernavaca y la osa mayor está justo debajo de tus orejas. La luna se empeña en aparecer y haces que se nuble tronando los dedos, viendo las estrellas al cerrar los ojos. Pones el seguro y nadie entra a nuestro mundo. Me gusta cuando sobran las palabras y te explico en besos lo que no puedo en versos o te muerdo los silencios. Y es asi como dejas a tu voz decir lo que sucede y yo, sigo viendo estrellas.